
La elevada densidad de venados deja sin alimento a las últimas poblaciones de la gallinácea cantábrica
El urogallo cantábrico, una subespecie en peligro de extinción, se enfrenta a un enemigo más. No sólo es el lobo, ni el hombre, ni tan siquiera el cambio climático. Las altas densidades de ciervos y jabalíes en algunas zonas de la Cordillera Cantábrica están esquilmado a las últimas poblaciones de esta gallinácea que sobreviven en el norte de España.