
Ayer decidí volver al Sueve. He de reconocer que tengo cierta dependencia de esta sierra asturiana. Desde niño piso sus praderías y peñas con bastante asiduidad. Su fauna en ese entorno tan especial hacen que las horas se conviertan en minutos y que las jornadas montañeras por estos lugares sean apasionantes, aunque de vez en cuando la niebla te de algún susto.
Esta pareja de machos pastaba tranquilamente y mi presencia no parecía incomodarles demasiado, estaban tranquilos y no parecía haber rivalidad entre ellos, pensaba que aún quedaría algún resquicio de una ronca que ya ha terminado.
Teléfono: (+34) 985 080 636 - info@afonas.org